Herber Sebastián Silva Muñoz

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 Biografía

Herber Sebastián fue criado por sus abuelos paternos. Vivió hasta sus 7 años en Villa Lobos, donde casi no salía de su casa y solo iba al colegio. Descubrió cómo usar las computadoras desde muy pequeño y aprendió a leer con ellas, jugando.

Sus abuelos se tuvieron que mudar. Convivía una semana con sus abuelos y otra con sus papás, mientras estaba con sus abuelos, salía a jugar con los niños a un campo de tierra que quedaba muy cerca de su casa, aprendió muchas cosas de ellos, principalmente a ser curioso. Jugando carreras de bicicleta, aprendió a que siempre se le puede sacar el máximo partido a las cosas si se aprende cómo usarlas.

Cuando llegó a tercero primaria le cambiaron de colegio, y tuvo que hacer nuevos amigos, lo que le haría ser un poco más sociable y tener más confianza a la hora de conocer personas o hablar en público. Participó en «Así se contesta», cuando estaba en quinto primaria, y su equipo ganó. En él aprendió que el valor de la recompensa no está en los objetos.

Cuando terminó la primaria, entró a un colegio solo de varones, y aunque fue un poco duro adaptarse, rápidamente hizo muchos amigos y conoció muchas de las responsabilidades que los hombres tienen con la sociedad en general, así como el trato adecuado de las personas y a la exposición de cualquier tema con una fluidez decente, lo que le hizo maestro de ceremonias en los actos cívicos, excepto cuando fue abanderado en primero y segundo básico.

Cuando comenzó a estudiar Electrónica en diversificado, haría de su personalidad lo que es hoy, comenzó a disfrutar más de las cosas, estudiando lo que le gusta, además de hacer bastantes amigos en el proceso. Presentó varios proyectos en las ferias científicas de todos los años en varias materias y su mejor proyecto fue un semáforo automático operado a distancia por medio de Internet, junto con un mezclador de pintura.

Mientras comenzaba básicos conoció a sus actuales mejores amigos, con los que se despertó su curiosidad por la ciencia, y que le llevaron a ver que el mundo no existe para conformarse, sino para buscar una forma de hacerlo mejor con las cosas que le apasionan. Actualmente está estudiando Ingeniería en Ciencias de la Computación en la Universidad del Valle de Guatemala, siendo becado en el 2020 por la Fundación Juan Bautista Gutiérrez.

Formación académica:

  • Básicos, Centro Educativo Técnico Laboral Kinal, 2015 a 2017.
  • Perito en Electrónica Industrial, Centro Educativo Técnico Laboral Kinal, 2018 a 2020
  • Ingeniería en Ciencias de la Computación y Tecnologías de la Información, Universidad del Valle de Guatemala, 2021.

Reconocimientos:

  • Tercer Lugar, Torneo de Ajedrez en Kinal, 2018.
  • Premio de Proyecto destacado Semáforo Automático, Tercero Básico.
  • Distinción Académica, Universidad del Valle de Guatemala, 2021.

Encuentro con la Fundación:

Antes de recibir la beca, a Herber Sebastián le platicaron en el colegio acerca de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez y le interesó. Siempre tuvo como opción estudiar en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Sin embargo, fue poniendo fe en cada nueva etapa del proceso.

Herber se sentía un poco más presionado con cada nueva fase; sin embargo, sentía confianza y se sentía capaz de lograrlo. Comenzó a sentirse «más dentro que fuera» cuando le llamaron para hacer las fotos y grabar un vídeo de presentación.

El 17 de noviembre del 2020, fue citado a la «revelación» de los nuevos 50 becados. Al momento que comenzó el evento, se sintió emocionado, y a la vez ansioso. Comenzaron a mostrar los nombres y Herber sabía que, por su apellido, podría ir en la última tercera parte de los nombres. Justo cuando vio su nombre, se fue la luz en su casa por unos minutos, pero se sintió bastante satisfecho de haberlo logrado y de saber que el esfuerzo que hizo desde tercero básico había dado frutos. Minutos antes del evento hizo un trato con sus padres: «Si gano esto, me llevan a Pollo Campero», donde claramente terminaron canjeando el vale de la caja el mismo día con toda su familia.

Después de recibir la beca universitaria, comenzó a asistir a las reuniones; sin embargo, desde ese momento hasta la actualidad, siente un profundo compromiso, con la confianza que le ha dado la Fundación Juan Bautista Gutiérrez, su familia y consigo mismo.

Otras actividades importantes:

Miembro de Club Jaguar. En el 2019, participó en labores de mantenimiento en una aldea en Chimaltenango, pintando casas, reparando tuberías y colocando instalaciones eléctricas.