Anika Cristina Hoffens Núñez

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Biografía

Anika creció en Villa Nueva, en una casa que amó demasiado y en donde hizo sus primeras amistades, descubrió sus primeros gustos, donde fue formando su carácter y afianzando su pasión por la naturaleza. Vivió 12 años en esa casa y le encantaba pasar el tiempo en ella: tenía muchos amigos con los que le gustaba salir a jugar por las tardes, salir a trepar los árboles y con quienes inventaban mundos y escenarios extraordinarios para divertirse.

Durante ese tiempo, estudió en el Colegio Viena Guatemalteco, en donde disfrutó de muchas actividades que realizaban, hizo muy buenas amistades y aprendió muchísimo. Con el tiempo se fue haciendo muy difícil la movilización desde Villa Nueva hasta la zona 1, en donde la pasaba a recoger el bus y la dejaba para quedarse con su abuelita, por lo que se mudó a la zona 1.

Junto con su hermano se cambiaron al Liceo Javier, donde trabajaba su madre, por lo que era una buena opción estar los tres juntos. Con el tiempo, ella cambió de trabajo y con su hermano se quedaron en el Liceo Javier. De ese colegio se graduó y sin dudarlo fue una de las mejores experiencias de su vida.

Ahí tuvo la oportunidad de participar en actividades académicas (tanto dentro como fuera del colegio), participó en actividades deportivas: fue parte de la selección de basquetbol y natación del colegio. También participó en actividades artísticas siendo parte del club de Artes visuales y del coro del Colegio.

Durante sus estudios de nivel medio, dejó de lado algunas de las actividades extracurriculares para poder enfocarse muy bien en sus estudios, pero se mantuvo practicando actividades que fueran muy cómodas y divertidas para ella.

Durante esos cinco años pudo elevar su promedio y participar en actividades fuera del colegio como investigaciones del Banco de Guatemala, trabajar en concursos, challenges y ferias que ofrecían diferentes universidades y participar en actividades artísticas del Colegio.

Sus amistades durante este tiempo se consolidaron e, incluso, pudo hacer nuevas.  Durante estos años también se dio la Pandemia del Covid-19, por lo que tuvo que pasar los últimos dos años de Bachillerato de forma virtual, dejando de lado muchas de las actividades por las que había esperado desde que había entrado al Javier.

Esos dos años fueron tristes al no poder ver más a compañeros y amigos y a los maestros que tanto quería, del mismo modo fue triste para Anika no poder celebrar la graduación de manera presencial. La pandemia puso a prueba muchos sistemas de educación, amistades y valores, pero también le mostró lo fuerte que puede ser, las verdaderas amistades que tenía y le permitió ser más resiliente.

Formación académica:

  • Colegio Viena Guatemalteco
  • Liceo Javier
  • Licenciatura en Biotecnología molecular, Universidad del Valle de Guatemala.

Reconocimientos:

  • CODICADER de nivel primario.
  • Tercer lugar en los sextos juegos Centroamericanos de juegos, 2014.
  • Primer lugar en la categoría Coro en el Concurso de Talent Kids, 2015.
  • Participación en las Olimpiadas Científicas de la USAC, 2017.
  • Segundo lugar en el certamen de ensayo en el IV congreso de Ciencias Sociales del Colegio Monte María, 2017.
  • Participación en el V congreso de Ciencias Sociales del Colegio Monte María, 2018.
  • Mención honorífica por el Banco de Guatemala en el tercer concurso de investigación de temas económico financiero, 2018.
  • Participación en el Modelo internacional de Naciones Unidas del Centro Humanista Monseñor Jorge Kemerer y el Instituto Madre de misericordia, 2020.
  • Primero lugar en el Challenge de Ciencias Sociales para el desarrollo y patrimonio de la Universidad de Guatemala con el proyecto Aqua‐Purpose, 2020.
  • Primer lugar en la categoría científica de la III Feria Científica para centros educativos de la Universidad del Valle de Guatemala con el proyecto Mebatolismo CAM en Echevería Imbricata, 2021.

Encuentro con la Fundación:

Para Anika, todo el proceso para obtener la beca universitaria, de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez, fue muy emocionante. Comenzó el proceso con el formulario inicial deseando poder continuar en el proceso, pero al mismo tiempo con algo de incertidumbre al no saber qué venía después de ese formulario o qué ten largo sería todo el proceso de elección.

Recuerda cada uno de los correos enviados para notificar que continuaba en el proceso. Todo era demasiado emocionante y cada vez que recibía un correo de notificación corría rápidamente con el resto de su familia y lo abrían juntos.

Se llenaban de gozo cada vez que el correo indicaba que continuaba en la siguiente fase. En las últimas entrevistas del proceso, recuerda que fueron los momentos más estresantes porque ya había llegado muy lejos, y perder la oportunidad en ese momento hubiera sido muy triste.

En una ocasión, recuerda que esperaba el correo de confirmación y este no llegaba. Por la tarde de ese mismo día llegó la notificación a su teléfono y comenzó a saltar y llorar de alegría porque había pasado a la siguiente fase. Sin sentirlo se llegó el día de la entrevista final, les habían indicado que debían llegar a la Universidad del Valle, vestidos formales y con sus papás. Presentía que era la entrega de la beca, pero no quería ilusionarse demasiado por si no terminaba siendo lo que esperaban, pero cuando llegó con sus papás y vieron todo preparado: mesas con una caja y unas bolsitas de regalo, Anika sintió que había llegado el día realmente.

La entrega fue sorprendente, cuando les dijeron que nosotros éramos los becados lloró en ese momento y junto con sus papás dieron gracias a Dios por la oportunidad. Al regresar contaron la noticia a su hermano, quien se tuvo que quedar, y juntos se alegraron muchísimo.