Amy Abigail Morales Tello

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Biografía

Desde pequeña, los padres de Amy Abigail siempre le han inculcado una educación ética y moral con valores bien definidos además de que ellos siempre le recalcan que no se estudiaba para un examen, sino que se estudia para la vida. Lo mejor para Amy era esforzarse en todo momento por lo que siempre estuvo en el cuadro de honor.

A los 9 años el 15 de abril del 2013 falleció su papá. Su mamá se convirtió en padre y madre para ella. En cada momento vio cómo se esforzaba por sacarles adelante a ella y sus hermanos. Esos momentos fueron difíciles, pero siempre se encontró la manera de seguir adelante. Un año después empezó a ser más activa en su religión participando en escuelas bíblicas y campamentos, además de evangelizar en cada momento que podía. Participó en diferentes actividades y ministerios hasta llegó a ser misionera a los 13 años.

Cuando llegó a básico le atrajeron los deportes por lo que empezó entrenando softbol en el complejo deportivo de Quetzaltenango. Los años pasaron y cuando fue mejorando logró entrar a la selección de softbol de Quetzaltenango, viajaba cada 15 días a la capital para jugar, sus fines de semana eran para ese deporte.

En el colegio recibió un curso de repostería y panadería, además de participar en diferentes actividades como obras de teatro, coreografías y competiciones de deletreo, entre otros.

Siempre me ha gustado aprender diferentes cosas. Cuando entró en diversificado decidió estudiar un bachillerato de ciencias y letras con diplomado en gastronomía. Le emocionaba aprender más de la cocina, gracias a que le fue muy bien en softbol se ganó una beca estudiantil para sus estudios.

En marzo se vino abajo su mundo cuando apareció la pandemia: dejó muchos proyectos pendientes gracias a la pandemia y los entrenos se volvieron virtuales al igual que las clases. Para Amy era complicado ya que no estaba acostumbrada a algo así. Al siguiente año cuando ya había agarrado un ritmo le dieron una mala noticia: los horarios de sus estudios integrarían con sus entrenos en softbol por lo que tuvo que salirse y perder la beca.

Ese mismo año se enteró de la beca de la Fundación y decidió meter su papelería.  Al principio, su mamá le decía que no se ilusionara, pero conforme iba pasando cada fase se emocionaba. Su familia, amigos y profesores le deseaban lo mejor para poder obtenerla, hasta que llegó ese momento y le dieron la beca.

Formación académica:

  • Primero y segundo primaria, Colegio Evangélico La Patria, 2011 y 2012.
  • Tercero y cuarto primaria, Colegio Bilingüe Pascal, 2013 y 2014.
  • Quinto y sexto primaria, Colegio Mixto El Faro, 2015 y 2016.
  • Básico, Colegio Mixto El Faro, 2017 a 2019.
  • Diversificado, Instituto Tecnológico Privado de Occidente, 2020 a 2021.
  • Administración de Empresas, 2022.

Reconocimientos:

  • Cuadro de honor.
  • Participación en diferentes olimpiadas de matemáticas.
  • Participación en concursos de deletreo.
  • Seleccionada de Softbol de Quetzaltenango.
  • Obtención de trofeos en campeonatos de softbol.
  • Reconocimientos especiales en las nacionales del 2020 de softbol.
  • Diplomas por curso de repostería, panadería y emprendimiento.
  • Diplomas de curso de BPM, panadería y cocina.

Encuentro con la Fundación:

Para Amy Abigail la obtención de la beca universitaria, de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez, fue un proceso que se sintió largo. Al principio Se debatía en entre las expectativas, la ilusión y la realidad. Durante cada fase se sentía cada vez mejor, pero al mismo tiempo tenía nervios y ansias.

En la última fase, se sentía aún más nerviosa porque pensaba que era la reunión con la junta directiva de CMI, lo cual en sí era algo grande. Un día antes de la actividad, la persona que los iba a llevar a la capital les canceló y dijo que ya no los podría llevar. En ese momento se angustió y movieron cielo y tierra para ver cómo iban a llegar. A las 10 de la noche lograron conseguir que alguien los llevará. Esa mañana y tarde se sentían muy largas y cada vez estaba más nerviosa.

Cuando entraron a la plaza se sorprendió. Se sintió muy feliz y el único pensamiento que le recorrió en ese momento fue una gratitud a Dios por darle la oportunidad de haber llegado a ese momento independiente de que le dieran la beca o no.

Cuando dijeron que la beca era de ella no se sentía real. A su parecer se sentía como un sueño. Después de salir de la plaza le empezaron a llamar sus amigos y familiares.

Otras actividades importantes:

Voluntariado Ambiental y participación en escuelas bíblicas, misiones, campamentos, entrega de desayunos para indigentes, ayuda en diferentes asilos y actividades con niños una cerca del basurero de Quetzaltenango.

Pasatiempos Cocinar. Softbol.